martes, 16 de febrero de 2010

Mitos tecnológicos e Inteligencia artificial

Bueno gente esta redacción esta desarrollada por mi, basandome en los textos estudiados en Introducción a la Tecnología I. El tema central es si las máquinas podrían llegar a pensar racionalmente como los humanos, basandome en la teoría de Miguel Quintanilla. Espero que les guste...




Mitos tecnológicos e Inteligencia artificial






Introducción:



En este trabajo quiero plantear el tema de las “maquinas pensantes” basándome en el texto de Miguel Quintanilla “Tecnología: un enfoque filosófico”, el solo hecho de imaginar a máquinas que piensan por si solas, paraliza a cualquier persona, pero nadie lo cree posible, en este caso ya no seríamos los únicos seres racionales. Me pareció interesante, tratar este contenido, ya que el cine no ha dejado de lado esta fantasía, la cual muchos creen que no falta mucho para que se haga realidad.



Desarrollo:



¿Qué es tecnología?

“La ciencia como actividad pertenece a la vida social, en cuanto se le aplica al mejoramiento de nuestro medio natural y artificial, a la invención y manufactura de bienes materiales y culturales, la ciencia se convierte en tecnología

“La técnica o la tecnología modifica la realidad, tanto de las ciencias naturales como sociales”

¿Qué es ciencia?

“Conocimiento racional, sistemático, exacto, verificable y por consiguiente falible”



Si unimos ambos conceptos, podríamos formar, inteligencia artificial, o al menos eso se me ocurre a mí. Autores como Rich y Knight, Stuart, la definen como la capacidad que tienen las máquinas para realizar tareas que en el momento son realizadas por seres humanos, otros autores como Nebendah, Delgado, la definen como el campo de estudio que se enfoca en la explicación y emulación de la conducta inteligente en función de procesos computacionales basadas en la experiencia y el conocimiento continuo del ambiente.



Miguel Quintanilla nació en Segovia, 1945, es un profesor universitario y político español Catedrático de Lógica y Filosofía de la ciencia en la universidad de Salamanca, fue senador por Salamanca en las Cortes Españolas entre 1982 y 1989 en la candidatura de Partido Socialista Obrero Español, entre otras cosas. Es autor de varios libros y numerosos artículos sobre temas de lógica, filosofía de la ciencia, epistemología, historia de la filosofía, filosofía moral y política y filosofía de la tecnología, así como sobre política científica, tecnológica y universitaria. De su trabajo “Tecnología: un enfoque filosófico”, obtuvo un premio Fundesco de Ensayo, en él, señala que “una máquina inteligente es un modelo de una parte de la inteligencia humana y el comportamiento inteligente de una máquina es una simulación del comportamiento inteligente de algunos humanos”. Es decir que un máquina inteligente, no sería inteligente, sino mas bien una copia muy bien realizada del cerebro humano, entonces podríamos decir que es imposible que una máquina piense y use la razón, pero esto no nos deja muy tranquilos porque sabemos que el hombre ha creado cosas que en otra época se creían imposibles, como el escritor Julio Verne que despertó vivamente el interés por la ciencia y los inventos en el siglo XIX, documentando sus fantásticas aventuras y previendo con asombrosa exactitud muchos de los logros científicos del siglo XX, hablando de cohetes espaciales, submarinos, helicópteros, aire acondicionado, misiles dirigidos e imágenes en movimiento, mucho antes de que aparecieran estos inventos.

Esto es un claro ejemplo, dentro de unos años es probable que nos encontremos en las calles robots que decidan en nuestras vidas, aunque hoy en día tenemos autos en los cuales el conductor le indica a una computadora el lugar de arribo, y esta le señala las calles que debe tomar y por los caminos a seguir, los modelos que están siendo diseñados son puro confort para la comodidad del conductor. El trabajo físico y mental está perdiendo importancia en la vida cotidiana de las sociedades, está siendo reemplazada por la revolución industrial e informática, la inteligencia artificial acapara gran parte de nuestro trabajo en la medicina, industria, mecánica, transporte, doméstica, entre otros, debido a su precisión, velocidad, calidad y eficacia. Y todo gracias a los avances tecnológicos que experimenta el hombre.

Esto afecta a la economía y a las clases medias y bajas ya que el desempleo que genera la robótica, y la informática son importantes, sin ir muy lejos en nuestro contexto, Villa Mercedes, las fábricas están cambiando a los recursos humanos por recursos informáticos, es clara la ventaja ya que un robot trabajo con precisión, rapidez, no causan problemas laborales, no necesitan seguro social, no pierden tiempo hablando, no se enferman, pero causan el desempleo sin titubear, aunque hay algo que deberíamos preguntarnos, ¿podría un robot tener similitud, algún día, con las tomas de decisiones de una persona? Que las luces del pasillo se activen al pasar sin pulsar ningún interruptor, encender la calefacción mediante una llamada, generar alarmas para intrusos mientras no estamos, programar el sistema de riego, poder tener hijos en nuestros vientres sin necesidad de ningún acto de reproducción, son cosas que hoy en día no nos asombran, pequeñas cosas que hacen el día a día de las personas y que de a poco estamos quitando de nuestra vida. "Sabemos que ningún modelo formal puede agotar la realidad, y que ningún sistema formal puede modelizar todos los aspectos formalizables del pensamiento. Así que las máquinas pueden pensar, pero no suplantar al pensamiento humano. Los hombres deberíamos dejar en manos exclusivas de las máquinas el pensamiento racional y nos dediquemos tan solo a cultivar la irracionalidad”

No quiero extenderme en el tema pero a lo que quiero llegar es a que, si estamos reemplazando actividades propias de los seres humanos como la fecundación, no tendríamos porque negar la posibilidad de imaginar que una máquina pueda pensar por si misma. ¿Que necesidad hay de realizar fecundaciones in vitro?, si, los expertos tiene muchas motivos, pero creo que ninguno convincente. Crear máquinas que faciliten el trabajo pesado, no está mal, pero que dejemos de crear vida solo porque nuestra sociedad se autodestruye, no está bien. Estamos dejando que la tecnología nos maneje como quiere, que nos haga sus esclavos, ¿quién no tiene celular hoy en día?, nadie, todo el mundo lo tiene, y cuando sale un nuevo modelo, las personas lo desean por tener tal vez una cosa mas que el que ya poseen, pero aún así lo quieren, personas que no tienen que calzar o vestir, poseen celular, personas humildes que trabajan de punta a punta el año para pagar sus deudas, tienen celular. Somos esclavos de la comunicación porque si salimos a las calles veremos que todas las personas que caminan, van con walkmans, escuchando música de sus celulares, o van hablando o contestando los benditos mensajes de textos. Entonces ya no es el boom de internet, porque ya lo tenemos admitido, es una era global, donde todos hablamos ingles, sabemos manejar una computadora y todos tenemos comunicación con todos.

El mito de la rebelión de las máquinas es la versión actualizada del aprendiz de brujo, y, como en este caso tiene fácil solución: basta con vigilar las consecuencias de nuestras acciones para evitar que desencadenen procesos irreversibles que no podamos controlar. La peculiaridad del mito actual no se debe a la idea de que las máquinas o los robots puedan actuar por su cuenta, sino a la idea de que nos puedan llegar a dominar (en el sentido que determinen lo que queremos hacer). El cine se ha encargado de recordarnos que todo lo que el hombre se propone lo consigue, y si estudios dicen que si los avances siguen de esta manera no estaríamos errados en imaginarnos un futuro con robots que nos hablen en las calles, que hagan los quehaceres domésticos, que nos recuerden nuestras obligaciones del día. No voy a decir que las fábricas estén manejadas únicamente por máquinas inteligentes, porque eso ya ocurre.

Se dice que el cerebro no es más que una máquina de carne, entonces porque no lo podrá hacer el silicio o el germanio, que son materiales con los cuales se construyen los chips, recordemos el grado de inferioridad con el cual nos sentimos cuando una calculadora realiza cálculos con cifras grandísimas, con decimales, en un segundo, o como una computadora selecciona o infiltra información de una base de datos inmensa.

Los robots que se han creado hasta ahora pueden resolver complicados ejercicios matemáticos pero no razonarlos, pueden almacenar infinidad de información pero no pueden aprenderla, las mejoras que se están haciendo en ámbitos tecnológicos son verdaderamente increíbles e inimaginables para personas de 1930, pero aunque parezca imposible es posible, es por esto que quiero hacer entender que, un robot piense, razone y experimente emociones no es imposible, y que halla una revolución en contra del ser humano por querer ser siempre superior a toda forma de vida, tampoco.

Conceptualmente existen dos tipos de robots, los robots con trayectorias programadas y robots “inteligentes”. Los primeros son programados para llevar a cabo una y otra vez la misma función, los segundos, en cambio, serían robots capaces de aprender con base en la experiencia y de tomar decisiones basadas en la información con que contasen. Los robots no son “inteligentes” pero se encuentran en sus primeras etapas de desarrollo y las perspectivas para la construcción de robots inteligentes destinados a tareas específicas son buenas. “El mito de las máquinas pensantes no consiste en suponer que pueda haber máquinas capaces de realizar tareas intelectuales características del pensamiento humano, sino en interpretar esa realidad como si ello significara la suplantación del pensamiento humano por el “pensamiento de las máquinas”. Si las máquinas pueden pensar racionalmente, incluso, mejor que nosotros, lo que realmente merece el calificativo de humano es solamente el pensamiento irracional.”

Hay una película, llamada “El hombre bicentenario”, interpretada por Robin Williams, en la que un robot que quiere ser humano, aprende a sentir emociones, crea un rostro y órganos vitales pero artificiales, para ser un hombre de verdad, y lucha toda su “vida” porque se lo declaren un hombre natural. Podríamos percibir en este film que el robot quiere ser humano, entonces porque no pensar que todos los robots que puedan llegar a crearse quieran serlo también. Hay dos opciones que estas máquinas quieran ser iguales a nosotros, o que deseen reemplazarnos. Notemos, en este caso que las personas utilizan a las máquinas para realizar el trabajo pesado, para acceder a lugares inaccesibles, para elaborar tareas que el hombre no quiere hacer, es decir para aceptar y ejecutar órdenes de los hombres, entonces si las máquinas pensaran, entenderían que las utilizan para el confort del hombre, de esta forma, se darían cuenta de que son mas inteligentes que el hombre y serían ellas quienes ordenen a su propio creador. Es algo lógico ¿no?, pero también muy incoherente. Pero no diré que imposible. Si volvemos en el tiempo, la revolución de mayo fue porque los criollos nos fastidiamos de acatar órdenes de España y nos dimos cuenta de que no necesitábamos ser gobernados por otro país, nosotros mismos podíamos elegir a nuestros gobernantes, creo que advirtiendo este punto de vista, sería coherente que las máquinas percibieran que no necesitan del hombre y que son mas poderosas que el ser humano. Es algo muy tonto y sin sentido en esta época pero pienso que las circunstancias se dan y que el hombre no descansa por mejorar sus comodidades, lo único que se debería hacer para evitar esto (si es que pasa) es mantener vigilados a los expertos, es algo temprano para imaginárselo, pero creo que tarde o temprano va a llegar. Es decir ya no podemos asegurar nada, todo lo que se ha imaginado y lo que no, se ha creado, no se si en el futuro tendremos todos autos voladores, pero es probable porque costosos o no, ¡ ya los han creado!, pero es seguro que la era de la tecnología, y la inteligencia artificial están haciendo todo lo posible para que no nos quede imaginación.

Conclusión:

Como influirán los sistemas inteligentes en la vida humana, que papel desempeñarán estos mecanismos construidos a imagen y semejanza del hombre, que futuro nos aguarda con estas máquinas que todo lo pueden, si es una locura pensar en estos seres como autónomos, asumiré que mi imaginación y la tecnología me jugaran una mala pasada, pero hasta que se me demuestre lo contrario, voy a afirmar que es posible la inteligencia racional en los robots. Julio Verne murió creyendo que sus libros solo iban a quedar en el olvido, pero todos sabemos que, lo que él creyó imposible, hoy es posible, solo puedo decir que la imaginación no tiene límites y la tecnología en este momento, tampoco. Solo pregúntense a si mismos. ¿Hasta donde es capaz de llegar la inteligencia del hombre?



Bibliografía:



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www.wikipedia.org



www.rincondelvago.com



http://portal.educ.ar/debates/educacionytic/debate/futuro-tecnologia-juventud-los-mitos-de-la-nueva-era.php



http://bibliotecadigital.ilce.edu.mx/sites/ciencia/volumen2/ciencia3/088/html/sec_8.html



http://ahorapuedepegaralequipo.blogspot.com/2006/10/pueden-pensar-las-mquinas.html

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